La edad, ¿estado mental? o Todo es relativo en la vida. 

Recién cumplí 46 años. Me encanta cumplir. Es un día especial para mi. Celebro feliz un año más de vida. Una vida dichosa y plena. Estoy un poco más allá de lo que espero que sea la mitad de mi vida. Creo que los 90 sería un buen número para irse. Ojalá que así sea y llegue estando en todas.
Este año mi esposo me dio de regalo de cumpleaños un viaje a Berlín para aprender alemán. Me fui a una escuela a hacer un curso intensivo. En mi clase fui la mayor. Por mucho. Los compañeros estaban entre los 19 y 27 años. 
He aquí algunos signos de que yo me siento como ellos pero ellos me veían un poquito mayor:

– Ekta, de St. Martins de 27 años de edad me dijo mientras almorzábamos una sopa vietnamita: “para nosotros has sido una inspiración porque a tu edad estás aprendiendo un idioma que no necesitás, sos muy responsable y lo mejor es que estás a nuestro nivel….”.  Este me encantó. Por supuesto que lo tomé por el lado amable. Aunque debo admitir que después lo pensé un poquito. Muchas gracias pero ¿y qué creyó? ¿Que me iba a ir a los clubes y no llegar a clases al día siguiente como lo hacían algunos de 19? ¿Que no iba a hacer la tarea? La verdad ni a los 19 hice eso. Bonus de la edad: nivel de responsabilidad es mayor. Y muchas cosas se hacen por placer. 

– Zora de 19 años proveniente de Taiwán me dijo en inglés mientras se tomaba una limonada con ruibarbo y yo un whisky comentando sobre la vida: “oh Anastasha, sós un año mayor que mi mamá”. También me dijo que soy igualita a su madre cuando estábamos buscando algo en mi celular y le dije un poco preocupada que se me había desaparecido una pantalla. Volteó los ojos para arriba y en un tono muy dulce y condescendiente me dijo con la carita y mirada tan dulce como la de un osito panda, un osito panda taiwanés: “aquí está, solo hay que deslizar el dedo así…”, tocó el teléfono con el dedo y de pronto apareció la pantalla. Ouch! Bonus de la edad: en este caso no hubo así es que manténgase al día con la tecnología. Que no se le vaya ni una. 

– Todos los de 19 fuimos a un mercado de Navidad y decidimos tirarnos (¿idea de quién?) de una montaña artificial de nieve….solo que no había nieve, nada más la estructura cubierta con una tela especial para cuando caiga la nieve pero el funcionamiento es el mismo. Igual resbala. No me podía quedar atrás así es que pagamos, nos dieron el neumático y empezamos a subir la montaña por un caminito lateral, cada uno con su juguete sobre la espalda. Cuando llegamos arriba sentí que me vomitaba del susto por la altura pero que no se diga que soy gallina. Nos tiramos los cinco. Decidimos hacerlo juntos, así es que nos tocaba agarrarnos del neumático del vecino, acomodarnos en fila de espaldas hacia abajo. Sí, de espaldas. Cuando el señor con cara de maldad empujó al primero para abajo, no había vuelta atrás. Tuve ganas de tirarme. Ese neumático agarra una gran velocidad conforme baja. Al llegar rebota contra una pared. Yo decidí frenar con la pierna. No ví nada porque iba gritando con los ojos cerrados. Solo sentí. Sentí el piso en toda mi colita. Sentí la estructura completa de metal. Dos días con dolor de coxis y la columna un toquecito destramada por mi frenado manual. Ahhhhh, pero decidieron tirarse otra vez más y hubo dos lesionados levemente. Bonus de la edad: hay que saber cuando decir que no. Y disfrutar lo que se pueda.

– Cada vez que abría mi backpack para sacar los guantes, el gorro, la billetera, la bufanda, la sombrilla, el tiquete del transporte o cualquier otro artículo…se me hacía un desmadre y todos me preguntaban si necesitaba ayuda y me sostenían las cosas. Me jalaban las bolsas de los mercados de Navidad y a veces hasta los cuadernos. Igualito que como hago con Mami. O como cuando a Papi le ayudaron a cruzar un semáforo y él agradeció al joven con un “gracias mijito” y caminó lentamente para no decepcionar al buen samaritano. Bonus de la edad: la gente le ayuda a uno con la carga.     

Ojalá siempre haya una dosis balanceada de ayuda, responsabilidad, irresponsabilidad, locura, cordura, noes y síes para disfrutar este ride. 

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